"Clara y Daniel" es
una obra clasificada dentro del teatro infantil, que trata a los niños como adultos inteligentes.
Crítica de Vicente de Ramón, en alacalle.com, el portal cultural, en internet, de Alicante.
A LA CALLE. Agenda Cultural de Alicante – ZOCO 11/11/2009
www.alacalle.com
Una vez me comentó un antiguo compañero de la escuela de arte dramático, que montar una
obra de teatro es una empresa bastante sencilla. Sólo hace falta disponer de un texto
sugerente, unos actores creíbles y un director que ponga en orden las ideas del autor, los
recursos de los actores y sus propias imágenes. Esta aparente sencillez fue la que me hizo
disfrutar, con uno de esos íntimos goces que son tan placenteros para un espíritu atormentado
en tiempos de crisis, de la función matinal del martes dentro de la muestra de autores contemporáneos. La obra representada, "Clara y Daniel", mostró un poco ostentoso pero
genuino despliegue de imaginación, sensibilidad y saber escénico, en una obra entre el teatro y
la danza, con música original y una escenografía versátil que representaba un bosque móvil en
el que las frondas adoptaban forma de cigüeña, de unicornio, de dragón o de cualquier otro
animal fantástico, reforzando con su dinamismo la agilidad del montaje. "Clara y Daniel" es
una obra clasificada dentro del teatro infantil, que trata a los niños como adultos inteligentes a
diferencia de muchas comedias para adultos que tratan al público como a niños alelados. Trata
un tema difícil de abordar con los niños -y si no que se lo pregunten a los padres y a los
profesores-: la variedad de las relaciones sexuales entre las personas, ya sean homo o
heterosexuales, y la implantación de los nuevos modelos familiares que de la aceptación de
estas relaciones han surgido; pero lo hace con tan sabia ingenuidad, con tanta naturalidad, que
todos terminamos convencidos que hablar de estos temas con nuestros hijos es la cosa más
normal del mundo.
El teatro infantil no es teatro menor, el género chico del arte dramático, sino un género teatral
al mismo nivel de la comedia, la tragedia o el musical, por eso creo que se debe dignificar al
máximo el espacio donde se representa y la elección de horarios que permitan a cualquier niño
poder disfrutar de estas representaciones. El salón de actos del colegio Gloria Fuertes, donde se
representó "Clara y Daniel" no permite al público seguir la función sentado, pues la escasa
elevación del escenario sólo permite tener una visión muy reducida -y más para un niño- de los
actores, además de carecer de unas condiciones acústicas adecuadas. La representación,
programada a las 10,30 de la mañana, sólo permitió disfrutar de la obra a un grupo de
escolares concertados.
Del mismo modo que en Alicante existe un teatro para las representaciones de gran formato, el
Principal, y otro para las representaciones de menor formato o más alternativas, el Arniches, se
hace necesaria, con la organización de muestras teatrales del nivel de Autores Contemporáneos
y el Festival Internacional de Títeres, la existencia de un espacio estable dedicado al teatro
infantil. La variedad y la calidad de este teatro con escasos medios y un derroche de
imaginación considerable se lo merece.
Vicente de Ramón.
CLARA Y DANIEL de Mercedes Asenjo.
MUESTRA DE TEATRO ESPAÑOL DE AUTORES CONTEMPORÁNEOS.