Una puerta a lo desconocido
La cinefilia sale por cada uno de los poros de la nueva producción de la compañía
vallisoletana Teatro del Azar, otro ejercicio comunicativo levantado desde el
silencio. Con una novedad, el énfasis gestual no sirve en esta ocasión como
método base de trabajo, relegado en detrimento de un sistema intuitivo basado en
la mecanización de una rutina. La coctelera mímica se agita con ingredientes
asimilados del anónimo filme noruego “Kitchen stories” (Ben Hamer, 2005),
apenas expuesto en la cartelera española, y del cine mudo de los 30, aquí despojados de todo exceso, mientras que la temática se nutre de la nítida
referencia del teatro existencial de Beckett.
La gracia del asunto reside en contemplar cómo afecta a la vida de un matrimonio,
roída por la previsibilidad, la llegada de un extraño. La pareja se convierte en trío,
lo que abre un abanico de sentimientos que se creían inexistentes. Honestos
elementos. Teatro de Azar fabrica una obra sobria, bien articulada y sólida en
el engranaje. […].
Un montaje tramado para remover por dentro, en voz baja y de forma elegante.
“Solitos” viene a demostrar que basta una acción, un hecho o una circunstancia,
por mínima que sea, para activar en una persona sensaciones desconocidas hasta
ese momento. Teatro del Azar relata con tal descubrimiento con suma humildad,
valiéndose de un esbozo de drama trágico con livianos asteriscos cómicos. Un
resumen de lo que es, en definitiva la vida misma. […].
Rafael González
www.lacallemayor.net